D. M. estaba sentado frente a la computadora, en su casa del barrio Oeste I, cuando escuchó un tremendo golpe en la puerta. Estaba solo. Se levantó de la silla y, preocupado, fue a ver qué había ocurrido. Así, se dio con que dos delincuentes, armados con pistolas y con la cara cubierta, habían entrado dispuestos a llevarse el dinero que el joven tenía guardado. Los investigadores están seguros de que alguien "entregó" a D. M., que tiene 28 años y trabaja en un negocio de su familia, según fuentes policiales.
El martes a las 22.30, el muchacho estaba en su casa, situada en una calle interna del vecindario, a la altura de avenida Belgrano al 4.300. Cuando los ladrones entraron, no tuvo tiempo de hacer nada. "Al parecer, rompieron la puerta de entrada de una patada", explicó el comisario Miguel Luna, jefe de la sección Robos y Hurtos.
Los vecinos no escucharon nada. "Yo me enteré hoy (por ayer), porque unos policías que tienen parada en la esquina me hicieron el comentario", relató Pedro, un taxista que vive frente a la propiedad de la víctima.
Los ladrones le exigieron a D. M. que entregara el dinero. Incluso, lo golpearon en la cabeza con la pistola. Y, luego de reducirlo, lo ataron con precintos. "Finalmente, tomaron unos $ 40.000 que el joven tenía y dos cheques", comentó una alta fuente policial. Los investigadores sospechan que los asaltantes se movilizaban en un auto, y que serían al menos cuatro los integrantes de la violenta banda.
Primero, tomó intervención en el hecho personal de la seccional 12ª, a cargo del comisario Benjamín Luna. Luego, la causa pasó a manos de la sección Robos y Hurtos, al mando de los comisarios Miguel Luna, Humberto Ruezga y José Luis Salas.
Los investigadores no tienen dudas de que los asaltantes sabían sobre el dinero que tenía guardado en su casa el muchacho. Por ahora, no hay ninguna pista firme sobre los asaltantes.